En la época romana, las termas eran el equivalente a los balnearios de hoy en día, un lugar destinado a la limpieza del cuerpo, con piscinas. Pero no estaban únicamente destinadas al baño, sino que también cumplían una importante función social y cultural. En estas instalaciones se podían practicar distintos deportes, leer, escuchar poesía, etcétera. Incluso el baño tenía establecido un orden propio, ya que existían distintos tipos de piscinas. Normalmente se alternaban las piscinas de agua caliente y fría, y se mantenían hombres y mujeres separados, ya fuera por que usaban las instalaciones en distintos horarios o que usaban distintas estancias.

Las termas de Zaragoza se crearon en el siglo I a.C., es decir, van de la mano prácticamente a la llegada de los romanos. Estuvieron en funcionamiento hasta el siglo IV d.C. De todas las estancias que tenía se han conservado principalmente los restos de unas letrinas, que fueron posteriormente derribadas para edificar sobre ellas una gran piscina porticada. ¿Por qué se conservan los restos de las letrinas que fueron derribadas y poco del resto? Esto es debido a que durante los 5 siglos que estuvieron en funcionamiento se fueron sucediendo una serie de reformas que se iban superponiendo a lo anterior, por lo que lo que mejor se conserva es lo que permanece en las capas inferiores. También tenemos restos de parte de un pavimento realizado con ladrillos rectangulares de arcilla cocida, y lo más llamativo es la piscina, que fue construida a mediados del siglo I d.C., y de la que se conservan solo 9,7 metros, aunque se cree que pudo medir unos 15,8. También se conserva un lateral, lo que permite la reconstrucción de las dimensiones que tenía. La piscina tenía para el acceso tres escalones, que aún se conservan en todo el perímetro, y se sabe que el fondo estaba compuesto por placas de mármol, que se reutilizaron posteriormente en otros edificios al cerrar las termas en el IV d.C.

La piscina también contaba con un pórtico que la rodeaba, que tenía una altura aproximada de entre 5 y 6 metros, y del que se conservan hoy día tres basas de columna y varios apoyos.