Continuamos en este artículo con la breve introducción histórica a la ciudad de Zaragoza. Habíamos comentado anteriormente que Zaragoza se había convertido en la capital del Reino de Aragón, tras la conquista realizada por el rey Alfonso I el batallador. Pues bien, durante el siglo XIII se fundó la Unión Aragonesa, que fue una asociación de nobles que pelearon por mantener sus derechos frente al rey. Estos fueron derrotados en el año 1384 por Pedro, el Ceremonioso.

Después de la muerte de Carlos II sin descendencia en el siglo XVIII, da comienzo en 1701 la Guerra de Sucesión que enfrentaría al Archiduque de Austria Carlos, contra Felipe de la Casa Borbón. Aragón se posicionó a favor del Archiduque Carlos, con objeto de intentar mantener la soberanía y las libertades de Aragón, pero al resultar vencedor Felipe V se perdieron los derechos y privilegios que tenían hasta el momento, lo que incluyó la derogación de los fueros. Esto se realizó mediante los llamados Decretos de Nueva Planta.

En la Guerra de Independencia, a inicios del siglo XIX, la ciudad sufrió dos sitios por parte del ejército francés de Napoleón. El primero se produjo de junio a agosto de 1808, y de él salieron victoriosos los defensores. En el diciembre de ese mismo año empezó el segundo asedio de la ciudad por parte de los franceses. En esta ocasión, una epidemia de tifus diezmó a los defensores, rindiéndose la ciudad el 21 de febrero de 1809.

Un siglo más tarde, en 1908, se celebró en la ciudad el centenario de los sitios de Zaragoza y la Exposición Franco- Española. Esta Exposición se planteó, por una parte, para demostrar el empuje cultural y económico de la ciudad y de Aragón, y por otra parte para estrechar lazos y cerrar heridas con los vecinos franceses tras los acontecimientos de la Guerra de Independencia del siglo anterior.

En 1936, con el estallido de estalla la Guerra Civil en España, Zaragoza pasa rápidamente al bando de los sublevados contra el Gobierno de la República. El ejército republicano lanzó un fuerte ataque para intentar recuperar la ciudad pero su esfuerzo no obtuvo resultados, no consiguiendo conquistarla.

Ya en el siglo XXI, en 2008, Zaragoza fue la sede de una Exposición Internacional, que tuvo como temática el Agua y el desarrollo sostenible. Las instalaciones se construyeron sobre el meandro de Ranillas, que hace el río Ebro a su paso por la ciudad. Supuso una gran transformación para la ciudad, ya que se recibieron grandes inversiones y se construyeron importantes infraestructuras.