Trataremos ahora brevemente la historia de Zaragoza desde sus orígenes primitivos hasta la conquista cristiana de la ciudad en el siglo XII. Los íberos, pueblo prerromano, fueron los primeros pobladores de esta zona hace ya 2300 años. Se establecieron en esta zona y en general el todo el este de la península ibérica. El asentamiento original que aquí fundaron recibió el nombre de Salduvia. Como prueba de la presencia íbera únicamente quedan algunas monedas. Pasado un tiempo, ya en el siglo I d.C., los romanos llegaron a esta zona y se instalaron en una de las orillas del río Ebro, dándole a la ciudad el nombre de Caesaraugusta, en honor del Emperador César Augusto. La ciudad estaba encuadrada en la provincia Tarraconense y se le otorgó el privilegio de ser una colonia inmune, lo que quería decir que no tenía que pagar impuestos a Roma.
Tras la caída del Imperio Romano, los visigodos conquistaron la ciudad, y esta fue posteriormente asediada por francos y por vascones sin éxito. Sin embargo, ya en el siglo VIII los musulmanes consiguieron conquistarla. Con esta conquista se inició una época de gran esplendor cultural, que se concretaría en el año 1018 al convertirse la ciudad en la capital del Reino de Taifas de Saraqusta, nombre por el cual era conocida la ciudad en periodo musulmán. De este periodo aún conservamos el Palacio de la Aljafería.
En este periodo, la ciudad sufrió algún cambio de manos, pero el dominio musulmán prevaleció hasta el siglo XII. Fue entonces en el año 1118, que el rey Alfonso I el batallador conquistó la ciudad para los cristianos, para convertirla en la capital del Reino de Aragón.